La perfecta excusa.
Vacaciones solo por dos semanas en Argentina, era la excusa perfecta para hacer una despedida del futbol5twittero (o futboltwittero o futboldelosviernes) como más les guste.
Ya había pasado un año que no estaba en Argentina y debo decir que se extrañaba esos viernes repletos de risas y patadas a los tobillos. Al grito de “QUE LINDO QUE ES EL FUTBOL” en donde hemos visto gambetas, caños, sombreros y goles de arco a arco.
Tal vez solo algunos o solo dos, son los que saben jugar a esa cosa llamada futbol, el resto de los otros mortales somos gente que pasa todo el dia al frente de la compu, que juega al PES, y critica desde un lindo sillón como juega la selección. Estos otros mortales somos los que nos desaforamos con una patada cerca del pecho, con los que tratamos de tirar lujos y nos terminamos esguinzando un tobillo, los que al final de cada jugada termina con una sonrisa de lo malo que somos.
Lo que nacio como “un che nos juntemos a jugar al futbol” termino siendo casi una obligación de un buen asado, de unos buenos chistes y de contar esas historias que tal vez a tu otro grupo de amigos no se las contas, porque no importa quien mienta más en las historias, quien involucre a más mafiosos en las historias, lo importante es que al final… al final nadie se la crea.

Futbol Twittero
Que puedo decir de un partido despedida, cuando el que se despedía era yo. Poco y mucho al mismo tiempo.
Poco porque la verdad que no se como agradecer la buena onda que han tenido siempre.
Mucho porque realmente me saco el sombrero porque más allá de una patada, un caño, siempre, pero siempre hubo buena onda en los asados, un tercer tiempo sagrado repleto de chistes y codigos que se hicieron de un grupo propio.
Y mira que han pasado otras caritas, pero se filtro solo, o no.
Un partido despedida en donde podría dar detalles como Bavio tiro caños a un toni que nunca volvio al trote, un barto que se canso de gambetear de un arco al otro y fue con JUSTICIA pateado a la altura de la cintura de tanto que nos mareo (ojo, yo jugue en el mismo equipo). Perlitas de ver a un Maxi G. tratando de gambetear, pisandola como si fuese… el mencho? Un rulo insipirado, que te la devolvia siempre a los pies, un fran que se volvio a atajar todo, como si fuese otra final… todos jugamos lindo, feo, igual que siempre. Una vez más todo esto fue “relatado” (como iba a ser sino) por twitter gracias a Jorge que sin ahorrarse un caracter fue detallando a todos esos millones que seguian el minuto a minuto.
Gracias muchachos, en serio gracias.
Y como si esto fuese poco, los muchachos organizaron hacer una remera de la despedida, ESPECTACULAR.