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Noches de primavera

Noche de primavera, el c�¡lido viento que hace que uno se destape, patas al aire y medio torso desnudo porque si, porque lo hacemos cuando estamos en casa y tenemos calor.

La Parra sigue h�ºmeda despu�©s que la regaron para que baje un poco el calor y yo tratando de dormirme mientras escucho la m�ºsica que ya llego para ponerse de moda, no es lo suficiente fuerte o fuera de hora como para quejarse, pero llego para quedarse, todo el verano. La noche reci�©n empieza.

2 a.m.

Frente a la heladera en patas, me sirvo un vaso de leche bien fr�­a y arrugo los dedos sobre el m�¡rmol fr�­o, miro por la ventana y una luna que apenas se asoma (la muy t�­mida), no hay mucho para ver, al menos que empiece a soplar esas nubes para que se deje ver las estrellas. Pocas ganas de dormir hacen que uno piense demasiado, me pongo po�©tico (digo yo). Es un estado en el cual me gusta estar tranquilo, no estoy cansado y tengo muchas horas por delante para pensar en algo.

2:51am

Levantas la silla para no hacer ruido con las patas, todos duermen y lo �ºltimo que uno quiere es despertar a los de sue�±o liviano, o recibir un palazo de escoba por la nuca al grito fuera de ac�¡ ladr�³n de gallinas ya me imagino las plumas por toda la cocina. Con algo de hambre pico unas uvas y trago las semillas, porque ya estamos grandes para estas cosas. Pienso en todo lo que pas�³ este a�±o, en lo r�¡pido que a veces pasa el verano.

Siento un mosquito volar y entro en p�¡nico.

3:22am

Los mosquitos no son amigos de nadie, ni siquiera los sapos son amigo de ellos, todo lo contrario, se los comen crudos porque est�¡n hartos que le den vueltas en la cabeza, me pierdo por un segundo y escucho una de esas ranas que hacen mucho ruido en el borde de la pileta. Vengan de a uno parece cantar. Del que estaba dando vueltas ya me encargu�© yo, soy lejos la ojota m�¡s veloz de la casa.

4:07am

No s�© si es que est�¡ ya empezando a salir el sol o es vecino que vuelve de joda con las luces del auto en alta, baja la m�ºsica papito que no viv�­s en el campo.

Me aburr�­ de las palabras cruzadas y de pensar en la vida, tomo notas y garabate�³ �¡rboles y gatos. A qu�© hora se levantan todos? Alguien fue al ba�±o y ni se dio cuenta que yo estaba levantado, si para son�¡mbulos estamos todos, en piloto autom�¡tico fue y volvi�³, ni un beso me tiraron.

5:56am

Extra�±o algunos amigos, de los que se quedaban hasta las 6am despiertos charlando de todo un poco, extra�±o los mates y criollos calentitos, el abrazo y beso de despedida, de haberla pasado bien sin haber hecho mucho, de escuchar y ser escuchado, de los veranos entre amigos, pero jam�¡s de los mosquitos.

Se empiezan a despertar, escucho que los ronquidos bajan desniveles y m�¡s vueltas en la cama, tiempo de volver y acostarse un rato, tiempo de descansar, hasta ma�±ana amigos.

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