Como si fuesen hermanos

La verdad que a veces la manera que uno se conecta con la gente me sorprende, muchas veces uno conoce a alguien y al instante BAM! te das cuenta que es una persona interesante, que aun sin saber que uno tiene de parecido, distinto o particular hay cierta magia que lo dice todo. Al menos a mi me pasa muy seguido esta sensación de saber cuando alguien es buena o mala gente, es como un amor a primera vista sin importar el sexo de la persona.

Otra cosa que me pasa muy pocas veces con algunas personas es sentir que son especiales y esto me ha sucedido en distintas épocas de mi vida, es como un poco más que una buena amistad, es admiración por la otra persona, es casi para mi un ejemplo, escucho, aprendo y trato de mantener esas personas vinculadas lo más cerca posible, curioso pero casi ninguna de ellas se conocen entre si (salvando algunos ejemplos), hay amigos con los que comparto mucho, que me río casi todo el tiempo y que tengo una muy buena amistad, pero sin embargo no entran en esta categoría que estoy tratando – y difícilmente – de explicar.

Hoy, mucho más lejos de lo habitual de todas esas personas, la distancia hace que se vuelva mucho mas intermitente el contacto, casi de casualidad por algunas diferencias horarias y responsabilidades, otras casi nulas por falta de interés de alguna de las partes.

Curiosamente y pensando que todo esto estaba mucho más relacionado a lo cultural, al choripan que nos une y el vino que nos junta, me volvió a suceder, de sorpresa como siempre sucede, cuando menos lo esperaba volví a encontrar personaje, otro tipo que aprendí a admirar desde que empezamos a conversar. Es fantástica la sensación de conocer alguien nuevo y ver que uno tiene tantas cosas en común y distintas al mismo tiempo, pasión por las mismas cosas.

Se siente como tener un nuevo hermano de la vida.

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