Mi abuelo Andres

Hoy quise martillar un clavo en la pared, le di directamente al dedo y en mi puteada en italiano me acorde de el.

Con mi abuelo Andres siempre tuvimos una conexión especial, siempre me tuvo la paciencia suficiente para explicarme como agarrar un martillo y enseñarme a hacer agujeros en una madera. Nunca perdió la calma y reía cada vez que yo con la lengua entre los dientes trataba de darle forma a un clavo doblado.

Sus mates por la tarde eran algo sagrado, era reunirse alrededor de el para escucharlo hablar y hablar, sobre politica, sobre el vecino, sobre peronistas y radicales, sobra la vida en el campo. Trae mas masitas ‘Dora’ que los chicos tienen hambre. ‘No esas no, las que tiene membrillo arriba’. Y seguía con los mates, seguía con las historias allá en esperanza, santa fe.

Lo he visto solo en su taller en medio de la noche, y lo he visto putear en italiano (o en piamontes) cuando las cosas no salian bien, la cena siempre podia esperar si el estaba en medio de alguna construcción. Y el no fue carpintero, era dentista, pero retirado y con una fantastica habilidad para construir lo que tenia en la cabeza con un par de maderas.
Yo pedía y al rato algo con forma muy parecida, reforzado con hierros y clavos, soldado y soldado para asegurar que nada pasara y rompiendo records de peso por material, no importaba, nada podia romper eso, era indestructible y dicho uso le dabamos posteriormente.

Una vez nos construyo un carrito, de esos que podes tirar a la otra persona adentro del carrito por donde uno queria, claro, estaba listo para funcionar en superficies de pavimento con unas ruedas de madera espectaculares, pero en nuestro barrio las calles nunca fueron de pavimento, asi que le dabamos rosca tirandonos por bajadas llenas de piedras, calles que eran fondos de rios, ahi ibamos!. tuvo que volver a tunearlo, reforzando todo de vuelta, Chapa por aca, chapa por alla, esta vez si, era un 4×4.

Mi abuelo Andres me dio dos lecciones importantes en mi vida:
1. La paciencia a veces se expresa con palabras, a veces con silencios y otras solamente con trabajo.
2. La bagna cauda se come en agosto (para su cumple) aunque hagan 40 grados de calor.

Besos Abuelo.

 

2 responses to “Mi abuelo Andres”

  1. Silvia says:

    Hermosìsimo Gaby!

  2. Grandes palabras Gaby! Sin dudas que para una gran persona.
    Así se recuerda a quienes nos marcaron de la mejor manera la vida.

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