Porque a veces las cosas no son tan diferentes

Muchas veces cuando tenemos cambios del lugar de donde vivimos, o por lo general pasa cuando vas a visitar la casa de un amigo y te parece que tiene todo ordenado! lindo, con estilo, volves a tu casa y queres cambiar todo de lugar, remodelar, pintar y cuando terminaste vas a la casa de otro amigo y zacate! de vuelta, queres el mismo mueble rojo que tiene para guardar LATAS DE ATUM que colecciona.

Bueno, historia paralela de lado, cuando uno cambia de aire y te venis a un pais tan “ordenadito” como Suiza, te das cuenta que hay un montón de cosas que te mal acostumbraste de vivirlas todos los días en Argentina.

A ver la idea no es hacer un listado de pro, ni contras, de “ay estoy en europa y sudamerica es un asco”, tampoco estamos metiendo en la bolsa todo lo que tiene que ver con lo afectivo.

Solo que esta muy bueno, pero muy bueno vivir estas experiencias, y en el proceso que me encuentra las cosas no solo se ven muy distintas en “el papelito que no esta en la calle, o el carro de choripan al lado del parque”, sino en todo lo que uno experimenta como persona.

Me podría adaptar a la vida que llevan acá? Espera el invierno me dijo un amigo… Y le respondí, pero si casi ni salgo en verano! jaja.. Claro que me podría adaptar!, como lo vengo haciendo en cada lugar.

Son las primeras reflexiones incompletas de un viaje que recién empieza, perdón el desorden de ideas.

Al fin y al cabo las cosas no son los diferentes.

2 responses to “Porque a veces las cosas no son tan diferentes”

  1. dosdedos says:

    Bienvenido al clú :-)

    Al final, siempre se trata de un proceso. Y a la larga, hasta esas cosas que contás pasan desapercibidas y es bonito volver a verlas cuando te viene a visitar alguien, por ejemplo. De la misma forma que es bonito volver a tu país y a tus cosas, que con el tiempo dejan de ser tus cosas.

    Seguí contando este proceso, me hacen acordar a mi hace 8 años (buuufff!)

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